Discos Redondos: Night and Day – Joe Jackson

Night and Day - Joe Jackson.01


“They say two hearts should beat as one for us;
we’ll fight it out to see it through.
I say that won’t be too much fun for us;
though it’s oh so nice to get advice…
it’s oh so hard to do.”

Breaking us in two – Joe Jackson

Tardé casi diez años hasta tener en mis manos el álbum de mayor éxito comercial de Joe Jackson. Fue en casa de un miembro de Los Dalmásimos, ensayando para nuestra actuación en el festival musical de la universidad. Con curiosidad melómana, le pedí permiso a mi amigo para revisar los elepés que guardaba su padre en la estantería del salón. Su colección contenía verdaderas joyas pero el único disco que recuerdo es el “Night and day” de 1982. Me lo llevé a casa y lo puse en el tornamesa una y otra vez. Había encontrado mi particular Santo Grial.

Era una cuidada edición importada, una especie de libro de dos hojas que en la parte central tenía, por un lado, las letras de las canciones, y por el otro una fotografía de Joe y su banda en plena sesión de grabación. Lo que más me sorprendió a nivel visual era que en lugar de los clásicos “side A” y “side B” que etiquetaba cada cara de los discos, se leía “Night side” y “Day side”, cada uno sobre fondo negro y blanco respectivamente. Y es que desde su concepción, Joe Jackson quería mostrar a través de su música cómo transcurren 24 horas en Nueva York, ciudad cuyo skyline se ve reflejada, además, en las caricaturas de la tapa y contratapa.

La noche empieza con “Another world”, donde Jackson se presenta como el observador que llega a la Gran Manzana y empieza a conocer a su gente al ritmo de una vibrante melodía compuesta de toques de jazz latino y el pop más sofisticado. Éstos se vuelven más oscuros para la siguiente pista, “Chinatown”, que describe un entorno lúgubre en el cuál Jackson se pierde en su búsqueda del barrio chino. Le siguen dos temas más: “TV age”, cantada al estilo de David Byrne de los Talking Heads, y “Target” donde la percusión latina de Sue Hadjopoulos encuentra su mayor protagonismo. Cierra la noche “Steppin’ out”, el tema por el que se dio a conocer al mundo entero y el que me convirtió en su fan incondicional.

Al otro lado del LP, el día comienza con una triste balada con la base melódica de un magnifico piano: “Breaking us in two” trata de la separación de una pareja y de lo que se hizo y se dejó de hacer para mantener la relación. “Cancer” es una alegre salsa llena de advertencias para evitar contraer la penosa enfermedad y “Real men” es una alegoría a la comunidad gay de fines de los setenta y principios de los ochenta. Como si fuera el atardecer, “A slow song” es otra balada en la que Joe Jackson exige una canción lenta para cerrar un día agitado y recargarse de energía para iniciar una noche romántica. Nueve canciones brillantemente ejecutadas, manteniendo un mismo concepto y ordenadas para que sean escuchadas de un solo tirón.

Son muchas las personas que han tenido que soportar mis largas disertaciones acerca de la trayectoria del genial músico británico. Recuerdo mucho a una amiga de la universidad que un día me dijo que había soñado con Joe Jackson de tanto que le había hablado de él. Han sido varias las noches de bohemia en que he sacado mi disco de mp3, el iPod o ahora el iPhone para hacerle a mi contertulio un sonoro recorrido cronológico de las distintas etapas del ecléctico artista. Pero quizás la más singular de todas fue la charla que tuve con el dueño del primer piso que compartí en Barcelona. Fue una tarde de diciembre que además se convirtió en la última que pasé en ese apartamento del Ensanche barcelonés.

Había llegado apenas cuatro meses atrás. Contacté a mi casero por Internet semanas antes de mi viaje para la maestría y desde entonces nuestras comunicaciones habían sido muy cordiales. Así lo fueron también durante las primeras semanas de convivencia en las que mi relación con él era casi nula ya que la mayor parte del tiempo estaba fuera, estudiando la maestría, y solo llegaba a casa para dormir.

Sin ningún aviso previo, un día el dueño, quien además vivía conmigo, me dijo que tenía que dejar la habitación a fin de mes. El porqué de su decisión fue que él no quería solamente un compañero de piso sino un amigo con quien pudiera compartir sus aficiones, que entre otras actividades incluía soportar a su hermano y sus comentarios subnormales, irme de putas con sus negritas colombianas y meterme coca con sus amigos los fines de semana.

Me quede sorprendido de lo que me decía pero acepté su discurso con la misma cordialidad de siempre. En los días siguientes encontré un nuevo piso para alquilar y preparé la mudanza sin problema. Sin que lo hubiéramos planeado, pasamos juntos esa última tarde bebiendo cerveza y escuchando la música de Joe. Entre canción y canción nos íbamos contando un poco de nuestras vidas y limando cualquier aspereza de nuestra convivencia.

Fue la mejor conversación que mantuvimos con el mejor cierre que me pudo ofrecer: “¡Joder! y yo que pensaba que no podíamos ser amigos. Ya sé que tienes todo listo para irte mañana, pero si quieres volver ya sabes que ésta es tu casa” me dijo sonriente pero con pena de haberme conocido tan tarde. “Ya veremos, uno nunca sabe” le respondí de manera amable. “Ah, y hasta tengo ganas de ir al concierto del Joe este. Que no te sorprenda si me encuentras por ahí”.

Joe Jackson tocó en Barcelona en mayo del 2003 y fue la primera vez que lo vi en directo. Uno de los mejores conciertos de mi vida en una sala pequeña con no más de doscientas personas. Volvía con la banda de sus inicios con lo cual el rock primó durante el concierto. Pero hubo un espacio para un solo de Joe en los teclados. Y sonó “Steppin’ out” como esperaba escucharla desde hacía tanto tiempo. Lo disfruté como quise, con una cerveza en la mano, lágrimas en los ojos y en solitario. Afortunadamente la amenaza de mi roommate nunca se hizo realidad.

Mira aquí el clásico video de “Steppin’ out” de 1982, el mayor éxito comercial de Joe Jackson

Escucha el album “Night and Day” completo en este enlace de Spotify

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2 Respuestas a “Discos Redondos: Night and Day – Joe Jackson

  1. brutal el post.. soy un fan tambien de joe jackson y te entiendo a la perfección.. una gran carrera de un musicazo.. y night and day un disco increible desde la primera hasta la ultima pieza…

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